Cómo trabajamos

Un enfoque de doble lente, revisado por pares, para la evaluación de vulnerabilidad climática y social

Combinamos análisis ambiental basado en satélites con investigación de redes sociales a nivel de terreno para producir perfiles de vulnerabilidad integrados. La metodología ha sido desarrollada, probada y publicada en revistas revisadas por pares.

Dos flujos, una evaluación


Dos flujos, una evaluación

Los datos ambientales y el análisis de redes sociales se tratan como pilares analíticos equivalentes. Ambos alimentan una única evaluación integrada de vulnerabilidad a nivel país.

Los datos ambientales y el análisis de redes sociales se tratan como pilares analíticos equivalentes. Ambos alimentan una única evaluación integrada de vulnerabilidad a nivel país.

Flujo 1


Análisis de vulnerabilidad ambiental

Nuestra dimensión ambiental se sustenta en el marco integrado de riesgo climático, revisado por pares, del Dr. Vitali Diaz. Tres componentes interconectados convierten los datos satelitales y la ciencia hidrológica en evaluaciones listas para la toma de decisiones sobre dónde los sistemas cafetaleros están más expuestos — y por qué.

1. Caracterización y variabilidad climática

Analizamos la precipitación y la temperatura utilizando conjuntos de datos históricos y proyecciones climáticas para identificar patrones, tendencias y posibles escenarios futuros. La caja de herramientas STRIVIng (Diaz et al., 2019) capta cómo evolucionan las condiciones y cómo la variabilidad afecta a los agroecosistemas cafetaleros a lo largo del tiempo — tanto cambios graduales como frecuencias de eventos extremos que determinan el rendimiento y la calidad.

2. Caracterización de la sequía y dinámicas hidrológicas

La sequía se analiza no solo temporalmente sino también en su dimensión espacial — estimando áreas afectadas por sequía simultáneamente en el territorio, lo cual es crítico para la planificación agrícola a escala regional. Se evalúan la humedad del suelo, la escorrentía y la infiltración para vincular la variabilidad climática con impactos reales en la producción de café. Trabajo reciente (Diaz et al., 2026) aplica este enfoque espacial de áreas de sequía a la predicción de rendimientos agrícolas mediante aprendizaje automático, permitiendo alertas tempranas basadas en datos.

3. Evaluación integrada de riesgo climático

El riesgo es la interacción de tres elementos: amenaza (intensidad y frecuencia de eventos de sequía), vulnerabilidad (uso del suelo, condiciones ambientales, prácticas de manejo) y resiliencia (capacidad de absorber impactos y recuperarse). Aplicado a la cuenca transfronteriza del Lempa, en el Corredor Seco Centroamericano (Koshnazar et al., 2021) — la zona que cubre las principales áreas cafetaleras de El Salvador, Guatemala y Honduras — esto produce un índice de riesgo climático que identifica dónde las intervenciones importan más.

Integración de sistemas agroforestales

El café en ALC depende del manejo de sombra, que regula el microclima, mejora la estructura del suelo y potencia la infiltración del agua. Integramos variables agroforestales en el análisis hidrológico para poder comparar escenarios alternativos de manejo — manejo conservador, sombra intensificada o trayectorias de degradación — y sus implicaciones para la regulación del agua y la sostenibilidad a largo plazo.

Flujo 2


Social Network Performance Indicators

El marco SNPI mide qué tan bien las redes de actores colaboran realmente en la gobernanza ambiental. Vincula cinco indicadores sociales clave — construcción de relaciones, distribución de poder, aprendizaje social, construcción de confianza y potencial de acción colectiva — con métricas cuantitativas de red como densidad, centralidad y reciprocidad.

Aplicado a una red de gobernanza del sector cafetalero, SNPI produce una imagen numérica de dónde la colaboración es fuerte, dónde se fractura y dónde el apoyo externo podría desbloquear la acción colectiva. Convierte la dimensión social en algo medible — no anecdótico.

Red de ejemplo: cinco categorías de actores tomadas del estudio de El Salvador de 2024 (ilustrativa).
  • Instituciones públicas
  • Actores empresariales del café
  • Sociedad civil y ONG
  • Educación y ciencia
  • Organizaciones internacionales

Red de ejemplo: cinco categorías de actores tomadas del estudio de El Salvador de 2024 (ilustrativa).

Integración


Uniendo las piezas

Los dos flujos no se yuxtaponen meramente — se integran. Los indicadores de riesgo ambiental se ponderan según la capacidad de la red social para responder a ellos. Una región con alto riesgo de sequía y una red de actores altamente colaborativa se encuentra en una posición fundamentalmente distinta a otra que enfrenta el mismo riesgo sin esa capacidad colaborativa. La evaluación integrada capta ambas.

Nuestra metodología de trabajo de campo — encuentros entre actores, recolección participativa de datos y agendas de investigación codiseñadas — fue desarrollada y probada en El Salvador y publicada en 2024. Distingue entre intervenciones orientadas a la práctica de Alcance 1 (lo que los actores pueden hacer con la capacidad existente) e intervenciones transformadoras de Alcance 2 (lo que requiere cambios estructurales). Esa distinción moldea las recomendaciones que producimos para cada estudio de caso por país.

Una zona cafetalera de altura salvadoreña — bosque de montaña neblinoso enmarcado por palmeras — donde la metodología integrada se probó por primera vez.